Sin retainers indefinidos, sin facturación por horas. Cuatro formatos de sprint con alcance
cerrado, KPI acordado al inicio y producto en producción al final. Las cifras de abajo son
rangos orientativos según complejidad — el
precio definitivo se cierra tras la llamada de 20 min en la que mapeamos alcance, KPIs e
integraciones.
Por qué no hay precio fijo: dos clientes con
el mismo "agente de ventas" pagan distinto. Lo que mueve el coste no es el LLM — son los
sistemas a integrar, la calidad de los datos previos, el volumen y los guardrails
regulatorios. Sin entender eso, una tarifa cerrada acaba siendo injusta para uno de los
dos.